El pequeño inversor español cada día más atento a la vivienda de costa

David MonjeNoticias inmobiliarias

El apartamento en la playa está dejando de ser un gasto mensual, para convertirse en una herramienta de ahorro para muchos pequeños inversores. Ante la dificultad de acceder a los precios de las propiedades en las principales capitales españolas, Alfa Inmobiliaria estima que un 10% de los compradores están volviendo la vista a la costa.

 

La vivienda para el español medio, afirma Jesús Duque, vicepresidente de la compañía, ha sido tradicionalmente su principal medio de ahorro. Hoy, las cosas no han cambiado. Las expectativas sobre las pensiones que percibirán los futuros pensionistas, son bastante pesimistas. Y, antes este panorama, cada vez son más los compradores que realizan operaciones pensando en los próximos 10 ó 20 años.

 

Las ventajas son múltiples. Un precio aún en la parte más baja de la curva, una amplia oferta de producto y el incipiente crédito de las entidades bancarias –y algunas ofertas a tipo fijo bastante atractivas para aquellos con aversión al riesgo-.

 

Con todos estos argumentos a su favor, la vivienda de playa está siendo el destino de pequeños inversores con ánimo de obtener alguna rentabilidad, de familias que de otra forma no podrían acceder a una vivienda propia y de personas que la compran sabiendo que las condiciones son inmejorables, con el objetivo trasladarse a ella en unos años y vivir de la venta de su, hasta entonces, residencia habitual, afirma Duque.

 

Hipotecas por 150 euros al mes:

 

Con este objetivo, cada vez son más las personas que acuden a una de las 110 oficinas que Alfa tiene repartidas por todo el país. Buscan viviendas de costa, con precios por debajo de los 35.000 euros, cuyas cuotas hipotecarias ronden los 150 euros al mes.

 

El otro requisito para este nuevo comprador, además del precio, es la ubicación de la propiedad. “Si hasta hace pocos años, la estrella absoluta era la primera línea de playa, afirma Duque, el comprador actual busca que esta se encuentre cerca del centro comercial de la localidad, con servicios médicos, zonas comerciales y de ocio cercanas, y bien comunicado por transporte público”.

 

En definitiva, el objetivo es poder llegar a la edad de jubilación siendo propietario de una vivienda ubicada en zonas más baratas, en las que poder vivir cómodamente todo el año, aprovechándose de la importante oferta que existe en la actualidad y de unos precios que en muchos casos son del 50% a los que existían hace 5 ó 6 años.